Instalamos un intercambiador de calor tubular con placas de titanio en la línea de recuperación de vapor de nuestra refinería. Durante el primer mes, monitoreamos la temperatura de salida del fluido de proceso y la caída de presión en el equipo. Los datos mostraron una estabilidad térmica que no lográbamos con el sistema anterior de placas de acero inoxidable. La temperatura del fluido se mantuvo dentro de una banda de ±2 °C incluso cuando la carga de vapor variaba un 15 %.
El equipo de ingeniería de Ohiohottubs Thermal nos entregó las curvas de calibración antes de la puesta en marcha, lo que permitió ajustar los parámetros de control en menos de dos turnos. La integración con el lazo de control existente fue directa, sin necesidad de modificar el panel de instrumentación. La reducción en el consumo de gas para el recalentamiento fue del 12 % respecto al mes anterior, medido con el caudalímetro de la caldera auxiliar.
El único punto que mejoraría es el tiempo de respuesta del soporte técnico durante el fin de semana. Tuvimos una consulta sobre la presión diferencial el sábado y la respuesta llegó el lunes por la mañana. Para una planta que opera 24/7, un canal de contacto más rápido sería útil. Fuera de eso, el equipo cumple con lo especificado en la ficha técnica y no presentó fugas ni vibraciones anormales.